En primer lugar y siendo sincero, no me gusta hablar acerca de cómo soy, porque es un tema, que no me resulta cómodo ni creo que interesante. Además creo que una persona nunca debe valorarse a sí misma, sino que esto deben de hacerlo los demás. No obstante, hay dos ocasiones en los que sí es útil valorarse: una de ellas sería ser una persona importante, para que el tiempo y las opiniones de gente que no le conocieron, no distorsionen las ideas de esa persona celebre. Otro caso sería, si tuviera el temor de que teniendo un hijo pequeño, o si fuera a tener a un bebé, a mi vida le quedara poco tiempo y no pudiera llegar a conocerlo o este no llegara a recordar nunca nada acerca de cómo fue su padre. En este caso, me gustaría que mis hijos supieran que su padre fue una persona feliz, que luchó mucho en la vida para conseguir todos los objetivos que se propuso, no se rindió ante las dificultades y aprendió de los errores que cometió. También respecto a mis aficiones, me gustaría que supieran que siempre me gustó mucho la música, sin excluir ningún género. El deporte y poder pasar tiempo con mis amigos fueron otros de mis principales hobbies. Al mismo tiempo también querría que conocieran que fui una persona honesta, buena, creyente, abierta y tolerante, que siempre ayudó a todas las personas que le rodearon en todo lo posible. Fui siempre un buen amigo, amé mucho a mi esposa, y que aunque no pudiera pasar mucho tiempo con mis hijos, los quería más que a cualquier otra cosa en la vida, y habría hecho cualquier cosa para poder mejorar sus vidas y que hubieran podido ser siempre al menos tan felices como lo fui yo, y de ser posible mucho más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario